Crónica de la renuncia del Papa Benedicto XVI: Motivos, reacción de los medios, significado del papado y de la renuncia

Cronica Roma - Esperando al nuevo Papa - smdani

El pasado 11 de febrero ocurrió algo insólito en la historia de la Iglesia, el papa Benedicto XVI anunciaba su renuncia al ministerio petrino.

“[…]Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro […]” Declaratio, Benedicto XVI, 10 de febrero 2013

En el pasado unos pocos papas habían ya renunciado, pero cuando sucedió, esta posibilidad no estaba reconocida por el derecho canónico y generó grandes conflictos en la Iglesia, hasta el punto de que muchos no consideraron legítimo el nuevo papa. Hace no mucho, durante el pontificado de Juan Pablo II, fue reconocido este derecho, convirtiéndose Benedicto XVI en el primer Papa que lo ha ejercido. Y lo ha hecho en los términos que exige el canon 332, manifestando formalmente la libertad al realizarla y sin tener que esperar la aprobación de nadie.

“Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie” (c. 332 § 2.).

 

Los medios de los distintos países han fantaseado 600278_168486043301146_25087589_nproyectando sus propias preocupaciones sobre el papa. En EEUU por ejemplo, se dice que es a causa de los problemas de los abusos sexuales y se conjetura que hay casos escondidos que van a estallar y el papa por ello huye. En Europa se apunta a la corrupción interna, y se hace la caricatura de un papa teólogo-ingenuo, sin dotes para el gobierno, que está rodeado de víboras sedientas de poder. En Indonesia se intenta convencer de que el papa se ha convertido al Islam e incluso se cuelgan fotos de sus encuentros con el mundo islámico como muestra del proceso de su conversión. En Twitter se comentaba que la renuncia ha venido un mes después de abrir su perfil en esa Red Social, y que el Papa no ha podido soportar los insultos y presiones recibidas en ella. Todo esto es absurdo, pero prospera en la conciencia colectiva por tres motivos:

  •  Hay medios que invierten mucho dinero en desprestigiar a la Iglesia católica, y esta es una oportunidad que no se puede perder. No hay que ser ingenuos,
    hay programas de arrinconamiento, persecución y exterminio de la fe. Es el signo de la Iglesia, seguir a Jesús que todas las consecuencias, sin esperar más trono en el mundo que el de la cruz.
  • Para vivir en la sociedad de la información hay que tener formación para distinguir las fuentes y buscar la verdad. Cuando falta formación la saturación de noticias provoca la desinformación, una percepción totalmente torcida y desviada de los hechos. Los medios pueden llegar a transmitir una realidad paralela que no existe y que viene digerida por la gran masa. Existe una verdadera ingeniería social que permite modificar gustos, cambiar formas de pensar y construir imágenes mentales colectivas de quimeras. Urge formarse, seleccionar mejor los canales a través de los que recibimos información, y siempre discernirlo a la luz del Evangelio. Nunca antes como hoy hemos tenido tantas posibilidades de recibir la información directamente de sus fuentes. Twitter es la mejor Red Social para seguir a los protagonistas de las noticias directamente, sin intermediarios.

    A colación os recomiendo recomiendo ver este vídeo. Es un extracto de un programa de humor: LIE WITNESS NEWS – PAPAL EDITION, donde salen a la calle a preguntar a la gente que piensan del nuevo Papa, cuando éste aún no ha sido elegido. El grado de desinformación es tal que la gente entrevistada da por supuesto que debe haber papa nuevo y responde con creatividad (por no decir mentiras) a las preguntas del entrevistador: http://www.youtube.com/watch?v=iz-LxZnPjJA
  • La Iglesia tiene problemas sin dudas, no se puede negar que en ella ha habido y habrá pecado. Las divisiones internas, los casos de pedofilia, y el antitestimonio sobre todo del clero siembran la desconfianza, la sospecha y desfiguran el rostro de la Iglesia de Cristo. Muchos laicos, religiosos, sacerdotes pagaremos durante décadas el pecado de nuestros hermanos, seremos acusados de lo que nosotros no hicimos, pero de lo que en cierto modo, a ojos del mundo, también somos responsables.

«En cuanto a las novedades que hoy podemos descubrir en este mensaje, encontramos que los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo vienen del exterior, sino que el pecado existe en la Iglesia. Esto siempre se ha sabido, pero hoy lo vemos de una forma terrible: que la persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia. Y por lo tanto, la Iglesia tiene una profunda necesidad de reaprender la penitencia, aceptar la purificación, aprender el perdón pero también la necesidad de justicia. El perdón no sustituye la justicia» Discurso de Benedicto XVI en Portugal. Mayo 2011

555809_10151406139552508_454598076_nLas verdaderas causas de la renuncia hay que buscarlas primero en las mismas palabras de Benedicto. En su declaración dice que lo hace primero por el bien de la Iglesia y segundo porque el vigor de su cuerpo y espíritu han disminuido notablemente. El Papa va a cumplir 86 años dentro de poco. Mis abuelos murieron a los 77 y 82. ¿Qué quieren decir algunas personas con que hay motivos ocultos para la renuncia? ¿Tan ciegos estamos para no ver la evidencia? El ministerio petrino exige lucidez mental, viajes, audiencias, largas celebraciones litúrgicas… no le desearía una responsabilidad así a ninguno de mis hermanos ancianos de comunidad. Hay que decirlo bien alto y claro: ¡No existe ninguna situación especial, ni coerción que haya forzado su dimisión! ¿Cómo podemos afirmar esto con tanta seguridad? Porque el papa está siendo perfectamente coherente con lo que dijo hace unos años a Peter Seewald en la entrevista para el libro: ‘La luz del mundo’. Copio el texto literal:

Peter Seewald le pregunta: “¿Ha pensado usted en renunciar?”

–          “Si el peligro es grande no se debe huir de él. Por eso, ciertamente no es el momento de renunciar. Justamente en un momento como este hay que permanecer firme y arrostrar la situación difícil. Esa es mi concepción. Se puede renunciar en un momento sereno, o cuando ya no se puede más. Pero no se debe huir en el peligro y decir: que lo haga otro.”

El periodista insiste: “Por tanto, ¿puede pensarse en una situación en la que usted considere apropiada una renuncia del papa?”

–          “Sí. Si el papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar.”

Aquí vemos que el papa no sólo habla de derecho, sino incluso de que en ciertas circunstancias es un deber.  Podemos preguntarnos por qué no se había reconocido este derecho antes. Este reconocimiento ha sido posible gracias a una mejor comprensión del papado. El Papa no es la cabeza de la Iglesia, la cabeza es Jesucristo, no lo olvidemos. Cuando el Papa renuncia, no está renunciado al gobierno de la Iglesia, pues la única cabeza es Cristo, la Iglesia está en sus manos. El Papa es un obispo, el obispo de Roma, y como tal ejerce el triple oficio de Cristo pastor: enseñanza, santificación y gobierno. La singularidad es que a la diócesis de Roma desde los comienzos del cristianismo se le reconoce un primado en la caridad y en la unidad. Por eso el obispo de Roma recibe de Cristo mismo la llamada a servir y manifestar la unidad de todo el pueblo cristiano. Y a la vez todos los cristianos estamos llamados a reconocer este primado y colaborar con el papa en la construcción de la comunión a la que el Señor no deja de impulsarnos con su amor.

523039_387700824649965_815377656_nLa misión fundamental que se confía a un papa es servir a la unidad y la comunión en la Iglesia. Esta es obra del Espíritu, pero que no se realiza de forma automática, si no que requiere nuestra cooperación. Es por esto, que propio de la misión de los papas, es garantizar la transmisión íntegra de los contenidos de la fe, pues cuando se predican doctrinas diversas y contradictorias entre sí, la Iglesia se desmiembra. El papa no puede servir a la unidad adaptando el magisterio según las caprichosas peticiones de los hombres de cada tiempo y lugar. Lo hace haciendo brillar las verdades de la fe con la luz de la caridad. Por eso es, fundamentalmente, un pastor a la imagen de Cristo. Sólo así podemos comprender por qué el papa Benedicto XVI ha dedicado tantas energías a intentar superar el cisma lefebevriano, o a integrar la comunión anglicana en la iglesia católica, o al diálogo con la comunidad judía, o el mundo musulmán. Benedicto ha tenido que sufrir mucho por la desobediencia organizada de un buen grupo de sacerdotes austríacos, o por la relajación moral de algunos sacerdotes, obispos e incluso algún que otro cardenal… situaciones que engendran división y ante las que no se ha detenido nunca. Con ternura y firmeza, como la que tendría un padre se ha entregado por entero a este ministerio. Él es más consciente que nadie de que las amenazas contra la unidad de la Iglesia son una realidad y sabe que hace falta un sucesor de Pedro que pueda coger el relevo y continuar siendo fermento de la unidad. Es un empeño que no exige sólo esfuerzo y dedicación, exige toda, absolutamente toda la vida, todas las potencias físicas, psíquicas y espirituales. El papa renuncia porque es su deber, pero no lo hace huyendo o abandonando la cruz, su servicio a la Iglesia continua de una manera nueva, con la entrega total a la oración.

“Me gustaría con mi corazón, amor y oración, con todas mis fuerzas interiores trabajar aún por el bien común, el de la Iglesia y de la humanidad y me siento muy apoyado por vuestra simpatía. Vamos a avanzar adelante por el bien de la Iglesia y del Mundo” Último discurso de Benedicto XVI como Papa en Castelgandolfo

El Cónclave da comienzo hoy mismo martes 12. Es tiempo de unirnos a la intención que Benedicto XVI nos ha recomendado estos últimos días, pedir por los cardenales y el nuevo papa.

Padre, danos un Papa a imagen de tu Hijo: manso, humilde y pastor, siervo de la comunión. Que con él y en torno a Cristo todos seamos UNO

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11 Comentarios en “Crónica de la renuncia del Papa Benedicto XVI: Motivos, reacción de los medios, significado del papado y de la renuncia
  1. Recomiendo estas acertadas reflexiones de @smdani. ¡Olé!: Crónica de la renuncia del Papa Benedicto XVI http://t.co/yqZ4lBlW9q

  2. La renuncia de Benedicto XVI es un hecho insólito que no ha gustado a todos http://t.co/hqwz2jHjEb

  3. En EEUU el papa ha renunciado por los abusos, en España por la corrupción, en Indonesia porque se ha hecho musulmán http://t.co/Ljdrl75tGZ

  4. @nestorjev dice:

    “La Sociedad de la Información DESINFORMA si no tenemos un agudo sentido del discernimiento. Urge formación! http://t.co/SqebUdw4kR

  5. “La persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos,sino que nace del pecado en la Iglesia” #BXVI http://t.co/IOAdQEqztp

  6. Las verdaderas causas de la renuncia del papa hay que buscarlas primero en las mismas palabras de Benedicto XVI http://t.co/iJLZSvkL4x

  7. ¿Motivos ocultos en la renuncia del papa? Tiene 85 años! ¿Tan ciegos estamos para no ver la evidencia? http://t.co/tChGyzlnxj

  8. Benedicto XVI no sólo consideraba un derecho renunciar al ministerio petrino,si no en circunstancias hasta un DEBER http://t.co/xmvj7K79n7

  9. #Conclave MT “@smdani: #BenedictoXVI no sólo consideraba un derecho renunciar,si no en circunstancias hasta un DEBER http://t.co/VL9Btlnm4H

  10. Benedicto XVI sirvió con caridad a la comunión buscando la integración de los lefebvrianos, la comunión anglicana… http://t.co/IiuNOID2cW

  11. Algunos siguen pensando que el papa se baja de la cruz. No han comprendido el significado del ministerio petrino http://t.co/3p39OCgFgF

1 Pings/Trackbacks para "Crónica de la renuncia del Papa Benedicto XVI: Motivos, reacción de los medios, significado del papado y de la renuncia"
  1. […] He aquí la clave de interpretación de esta parábola. Como os conté en mi anterior entrada (Crónica de la renuncia del papa Benedicto XVI), el papa no es más que otro obispo, no recibe un nuevo sacramento o un grado más en el […]

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