Antonio García Villarán y smdani
Antonio García Villarán es artista plástico y divulgador de arte. Es doctor en Bellas Artes y combina la pintura y el dibujo con la enseñanza y sus canales de YouTube y Twitch.
- El Greco y la expulsión de los mercaderes: publicado el · 25:28
- Directo «Charlando de lo divino y de lo humano»: publicado el · 2:12:30
- El cuadro del mártir smdani: publicado el · 22:49
- ¿Se ofende smdani por ser pintado como un santo?: publicado el · 6:41
- Opiniones en Vanagloria: publicado el · 7:22
Entre 2020 y 2022 fui varias veces el invitado de Antonio García Villarán. Entonces era sacerdote, y en su canal respondí a sus preguntas sobre un cuadro de El Greco que él considera «peligroso» para la Iglesia, charlamos más de dos horas en un directo de Twitch y acabé pintado como mártir en un cuadro que después colgó en Vanagloria, su primera exposición individual en Madrid.
Antonio dice en sus vídeos que no es creyente; yo le respondo desde la fe. En 2019 había sido al revés: fui yo quien le entrevistó, en la conversación sobre Hamparte, el dibujo y su salto a YouTube. Así se fueron encadenando los vídeos:
- 03/02/2019 · Entrevisto a Antonio en mi canal.
- 11/08/2019 · Antonio participa en YouTubers hablan de religión 2, con Wismichu y Jaime Altozano.
- 12/04/2020 · Respondo en su canal sobre La expulsión de los mercaderes del Templo, de El Greco.
- 31/08/2020 · Antonio y Martí, de CdeCiencia, en ¿Qué valoran los youtubers? 4.
- 18/12/2020 · Directo de Twitch «Charlando de lo divino y de lo humano», del que Antonio publica después cuatro cortes.
- 20 y 22/07/2022 · Antonio explica en directo el cuadro del «mártir smdani» y responde si me ofende.
- 15/10/2022 · Vídeo de la inauguración de Vanagloria, abierta del 13 al 16 de octubre en Madrid.
¿Le molesta a la Iglesia este cuadro?

Antonio abre el vídeo explicando por qué llama peligrosos a estos cuadros: muestran a un Jesús que se enfada y reparte latigazos, y a él le extraña que hoy haya tiendas de recuerdos en tantos templos. Después de analizar tres de las versiones, me pregunta si a la Iglesia le molestan obras así.
Le respondo que habría que reformular la pregunta. No sé si El Greco quiso denunciar algo de la institución de su época, pero la escena recoge el conflicto histórico de Jesús con la institución religiosa judía, y la Iglesia de cualquier tiempo puede aplicárselo: hasta qué punto nuestros intereses económicos y de poder corrompen el mensaje de Jesús. Visto así, puede incomodar a más de uno. Lo que sí le digo es que ningún pasaje de la Biblia debería molestar a un cristiano, porque a través de ella queremos conocer a Dios.
Antonio quiere saber también por qué hay tan pocas representaciones de esta escena. Le explico que rompe el molde de un Jesús todo ternura y perdón, y que lo que no encaja tendemos a dejarlo fuera de la foto. Sin embargo, hay un gran consenso sobre su historicidad: la cuentan los cuatro evangelios, y tres de ellos la ven como la gota que colma el vaso y lleva a Jesús a la cruz. En Marcos, justo después, los sumos sacerdotes y los escribas «buscaban una manera de acabar con él» (Mc 11,15-18). Juan, en cambio, la sitúa al comienzo de la vida pública y es el único que menciona el «azote de cordeles» que pinta El Greco (Jn 2,13-22).
Ira, comercio y autoridad en el Templo

Cuando Antonio insiste en si de verdad es un cuadro peligroso, le contesto que sí, si por peligroso entendemos algo que pone en cuestión nuestra forma de entender a Jesús y de vivir la fe. Y le propongo tres enseñanzas de la escena.
La primera es que Jesús es plenamente humano, con sentimientos reales, también la ira. La ira no es mala en sí misma; depende de cómo se canalice. Jesús no usa la violencia contra las personas, pero denuncia con gestos proféticos la mezquindad de quienes hacen negocio allí. La segunda es que la ira le sale cuando manipulan la imagen del Padre para servir al comercio y al lucro. Comerciar no tiene por qué ser malo, pero aprovecharse de Dios para establecer rituales con estipendios y hacer pasar a los fieles por caja pisotea una fe que es, en sí misma, una relación gratuita. Ahí reconozco que la Iglesia tiene que mirárselo una y otra vez, porque la tentación de crear un mercado en torno a la fe es muy grande y en muchas ocasiones hemos caído en ella.
La tercera es la autoridad. Jesús actúa en la entrada del Templo, el lugar más importante de la fe judía, con una autoridad que solo tenían los sumos sacerdotes. Para mí eso significa que su palabra está por encima de cualquier autoridad eclesiástica: ningún cura, obispo o papa puede pesar más que Cristo ni obligar a hacer o creer algo contrario a él. Le digo a Antonio que eso puede escocer a algunas mentalidades autoritarias dentro de la Iglesia.
¿Tenía Jesús sentido del humor?

La última pregunta de Antonio es si Jesús tenía sentido del humor, porque nunca lo ha visto pintado riéndose a carcajadas. Le digo que yo también me lo pregunto y que en él encuentro mucha ironía fina, sobre todo en el Evangelio de Juan, donde hace juegos de palabras y las conversaciones funcionan en dos niveles: él se mueve en el más elevado mientras los demás andan perdidos en el más básico.
Pongo el ejemplo de la parábola del pastor que deja solas a las noventa y nueve ovejas para buscar a la perdida y vuelve con ella a hombros (Lc 15,4-7). Quien la escuchaba sabía que ningún pastor haría eso, y que a la díscola le esperaba una somanta de palos. Jesús lo cuenta como si fuera lo normal, y con esa ironía dice cómo se comporta Dios con nosotros. Termino contándole cómo me lo imagino: partido de risa con las bravuconadas de Pedro, tomando unos vinos con Marta, María y Lázaro en Betania o haciendo el payaso para que se rían los niños.
Las cinco versiones de El Greco

El resto del vídeo es de Antonio: compara la composición, el color y el punto de vista de las cinco versiones que se conocen hoy, y en la descripción enlaza la categoría de Wikimedia Commons que las reúne. Estos son los datos de cada una según el museo o la iglesia que la conserva:
- Antes de 1570, National Gallery of Art, Washington. Óleo sobre tabla de 65 × 83 cm; el museo la data «probablemente antes de 1570» y Antonio la sitúa hacia 1568, en su etapa veneciana.
- Hacia 1570-1575, Minneapolis Institute of Art. Según el museo, la pintó probablemente al llegar a Roma desde Venecia; abajo a la derecha retrata a Tiziano, Miguel Ángel, Giulio Clovio y Rafael.
- Hacia 1600, The Frick Collection, Nueva York. Es la más conocida para Antonio, que la fecha entre 1595 y 1600, y también la más pequeña: 42 × 52 cm.
- Hacia 1600, National Gallery, Londres. Mide 106 × 130 cm y conserva los relieves de la expulsión de Adán y Eva y del sacrificio de Isaac.
- Hacia 1609-1610, iglesia de San Ginés, Madrid. Es de su última etapa toledana; la parroquia indica que está firmado y que ya figuraba en el inventario de 1705 de la Congregación.
Antonio insiste en que El Greco repetía lo que le funcionaba, tenía taller y bajó el punto de vista en las versiones tardías hasta meter al espectador entre los mercaderes. Cierra recordando que él no es creyente, pero que estos temas le interesan muchísimo.
Cómo nos conocimos y por qué tender puentes

El directo empieza con nuestra historia. Antonio cuenta que me descubrió casi el mismo día en la red y en persona, en un encuentro que organizaba Crespo: allí le pusieron mi rap sobre el odio que recibo y bromeó sobre mí en el escenario; luego bajó a disculparse, pero yo ya me había ido. Después nos escribimos por Instagram, y la primera vez que nos sentamos juntos fue la entrevista de 2019. Antonio publicó ese tramo aparte en ¿Cómo nos conocimos?.
Le explico qué intento con mi canal: diálogo, una cultura del encuentro, lo que yo llamo tender puentes, y sobre todo escuchar a personas que piensan distinto. También le hablo del odio que recibía. Al principio venía de fuera de la Iglesia; en 2020 me llegaba sobre todo de creyentes que no soportan ver a un sacerdote sin sotana. Detrás veo el clericalismo del que habla el papa Francisco, la idea de que el cura tiene una dignidad que lo eleva sobre los demás, y le digo que el sacerdote debería ser un mediador y estar en las fronteras, no hablando solo para los que ya están dentro.
La India, las castas y el voto de pobreza

Antonio ha viajado dos veces a la India y la conversación se va hacia sus recuerdos, que publicó después en Hablando con un cura sobre las tradiciones indias y Sobre el yoga y la India. Yo nunca he estado allí. Le cuento que en Roma viví en una comunidad internacional de mi congregación con nueve o diez hermanos indios, y que por ellos supe que la mentalidad de castas pervive incluso entre los cristianos de su país. Para mí es una aberración, porque la dignidad humana nos hace iguales. En las reuniones se notaba: cuando opinaba un hermano del sur, el del norte se callaba. Conocerlos me ayudó a desmitificar la India y a verla con la misma complejidad que nuestro mundo.
De las castas pasamos a la jerarquía de la Iglesia. Le digo que la jerarquía existe para servir y que su peligro es la distancia con la gente; de los marianistas aprendí a vivir mezclado entre las personas. Cuando Antonio pregunta si hay curas más ricos que otros, le explico la diferencia entre el clero diocesano, que tiene sueldo y cuenta propia, y los religiosos con voto de pobreza. En 2020 yo no tenía cuenta ni coche a mi nombre y todo lo que usaba, también el ordenador y el micro, pertenecía a la congregación; la cámara para YouTube la decidimos en comunidad y lo que generaba el canal pagaba el equipo y los viajes a las entrevistas, con una parte para la comunidad. Esa forma de vivir me daba libertad para no depender de la monetización.
El odio en redes y la palabra «tibio»

Hacia el final hablamos del odio que recibíamos los dos. Le cuento que, cuando un alumno de doce o trece años me dice que quiere ser youtuber, pienso en lo que va a sufrir, porque la gestión emocional del odio es un tema enorme.
Le digo también que el odio de fuera de la Iglesia bajó mucho después de mi entrevista con Auronplay, y que desde entonces me llegaba sobre todo de cristianos muy fundamentalistas y contrarios al papa Francisco. No los juzgo: vivimos en un mundo duro y cambiante, y hay quien busca en la religión un refugio seguro. Le cuento que me llaman tibio y que para mí es la confirmación de que voy por buen camino, porque su idea de sacerdote es la de las cruzadas. Cuando me llaman satánico, recuerdo que los fariseos acusaban a Jesús de actuar con el poder del demonio.
Leer la Biblia: el rey David, el Génesis y Tolkien

El chat también pregunta. Un espectador plantea si la Iglesia enseña la Biblia con eufemismos y pone como ejemplo al rey David, al que ve como un imperialista. Le respondo que el Antiguo Testamento es un conjunto de libros escritos a lo largo de casi mil años y que hay que leer cada uno según su época y su género. David está mitificado, pero la Biblia recoge su pecado, cuando hace matar al marido de la mujer con la que quiere quedarse (2 Sam 11), porque no le interesa fabricar héroes, sino mostrar que Dios perdona. Si tomáramos esos textos al pie de la letra, los cristianos seguiríamos levantando ejércitos, como hicimos en otras épocas; Jesús nunca se armó de poder político.
De ahí pasamos al Génesis. Le leo el capítulo 3 para mostrarle que no habla de una manzana, sino del fruto del árbol, y Antonio decide en directo que para él será un higo y que pintará un Adán y Eva dedicado a mí.
Antes, al hablar de videojuegos, le explico la diferencia entre Tolkien y C. S. Lewis: Lewis usa la alegoría, y en Narnia el león es Cristo; Tolkien la rechazó y levantó El Señor de los Anillos sobre la idea cristiana del ser humano, con una dignidad que no depende de quién seas y una historia que avanza hacia su plenitud. Un juego con valores cristianos, le digo, sería uno en el que te alegras de la victoria del otro o en el que perder por los demás es ganar. Y le confieso que me alegro de que la Iglesia haya perdido poder, porque evangelizar no es imponer, aunque reconozco que quizá describo más lo que sueño que lo que es.
El cuadro del «mártir smdani»

En julio de 2022, Antonio explica en un directo el cuadro para el que posé en su estudio: me pinta como Juan Bautista decapitado. Mi cabeza aparece sobre la bandeja, rodeada de un fuego blanco que, según él, la hace todavía más divina. La bailarina, Salomé, tiene cabeza de calavera y máscara de burro de esparto; para Antonio representa a los haters y a quienes, dentro de la Iglesia, han querido cortarme la cabeza metafóricamente por estar en YouTube. Me pinta sonriendo porque, dice, soy muy vitalista, y debajo coloca una catedral invertida.
Yo no salgo en ese vídeo, pero lo sigo desde el chat y Antonio lee mis mensajes. Le escribo que el cuadro me recuerda el salmo 61, el grito de un creyente acosado por otras personas religiosas, que pregunta hasta cuándo arremeterán todos juntos contra un hombre para derribarlo. Y añado que la propia Biblia está llena de persecuciones de gente religiosa contra los enviados de Dios, desde los profetas hasta Jesús. El relato de la muerte de Juan está en Mc 6,17-29.
Dos días después, una espectadora pregunta si me ofende ser pintado como un santo, porque a un cura de su pueblo le ofendería. En ese vídeo Antonio responde que no cree en santos ni en milagros y que el cuadro es fantasía simbólica. Yo le contesto por el chat que la santidad cristiana no es una conquista personal, porque ser hijos de Dios ya nos hace santos, y que él no pinta esa santidad ni eleva a nadie a héroe: narra algo que pasa en YouTube, donde muchos creadores son martirizados por sus convicciones. Antonio dice que lo suscribe.
Vanagloria: el cuadro colgado en Madrid

El cuadro se expuso en Vanagloria, la primera exposición individual de Antonio en Madrid, en White Lab, del 13 al 16 de octubre de 2022, con 113 obras de pintura, dibujo y NFT según su nota de prensa. En el vídeo de la inauguración estoy con él delante del cuadro. Le digo que venía pensando en la catedral invertida, porque no había explicado mucho qué quiere decir, y Antonio la relaciona con el mundo al revés: me han acribillado en redes, desde dentro y desde fuera de la Iglesia, pero las ideas siguen brillando y los vídeos siguen ahí.
Le recuerdo que el día que me pintó yo estaba especialmente mal, y él contesta que esa mirada le vino bien al cuadro. Cuando me pregunta cuál me ha gustado más, le hablo de la luz del rostro en el cuadro de TER y de la explosión de fuerza del de la ascensión. Después, en el mismo vídeo, opinan Jaime Altozano, al que entrevisté en 2019, y J. S. Linares.
Preguntas sobre estas colaboraciones
¿Cuántas versiones de La expulsión de los mercaderes del Templo pintó El Greco y dónde están?
Antonio repasa las cinco que se conocen hoy: la National Gallery of Art de Washington (antes de 1570), el Minneapolis Institute of Art (hacia 1570-1575), la Frick Collection de Nueva York (hacia 1600), la National Gallery de Londres (hacia 1600) y la iglesia de San Ginés de Madrid (hacia 1609-1610). La National Gallery de Londres dice que El Greco pintó el tema «al menos cuatro veces»; existen además copias de taller.
¿Qué opina smdani del cuadro de El Greco?
En 2020, entonces como sacerdote, le respondo a Antonio que la escena recoge el conflicto de Jesús con la institución religiosa de su tiempo y que la Iglesia de hoy puede aplicársela. Destaco tres cosas: la humanidad de Jesús y su ira canalizada, su rechazo a que se use a Dios para el lucro y una autoridad que está por encima de cualquier autoridad eclesiástica.
¿Qué es Vanagloria?
Es la primera exposición individual de Antonio García Villarán en Madrid, no un libro. Se celebró del 13 al 16 de octubre de 2022 en White Lab, en el paseo de la Castellana, con 113 obras de sus series de pintura, dibujo y NFT. Allí se expuso el cuadro en el que me pinta como Juan Bautista.
Más conversaciones sobre arte y creación

Entrevista de 2019
Antonio García Villarán
La conversación en la que pregunto yo: Hamparte, aprender a dibujar y su salto a YouTube.

Entrevista
Jaime Altozano
También opina en el vídeo de Vanagloria; con él hablo de música, curiosidad y de estudiar las religiones.

Entrevista
TER
En Vanagloria me impresiona la luz del rostro de su cuadro; en la entrevista hablamos de arquitectura, escritura y YouTube.
