Orslok
Orslok es un creador vinculado al humor, los memes, YouTube y Twitch. En esta conversación de 2020 hablamos de su forma de crear y de cómo imagina nuestra relación con la tecnología.
- Vídeo publicado el · 53:18
Con Orslok las preguntas rápidas pronto se mezclan con otras bastante menos fáciles. Hablamos de la imagen que muestra en redes, de qué le animó a empezar y de un futuro en el que podríamos estar todavía más conectados. Las creencias también encuentran su lugar en el encuentro.
Momentos de la conversación
Puedes ir directamente a estos pasajes de la conversación. Los tiempos son orientativos.
La imagen del canal y las ganas de cambiar

Le pregunto por un color y Orslok distingue entre el que identifica su imagen pública y el que escogería para sí mismo. Desde ahí pasamos a su pelo y a la dificultad de decidirse por un aspecto cuando enseguida le apetece probar otro.
Es una entrada cotidiana para conocer a alguien que trabaja con una identidad muy reconocible en internet. Habla de sus cambios con humor y los conecta con la facilidad con la que se aburre de lo que acaba de elegir.
Internet y la posibilidad de una conciencia compartida

Hablamos de quién controla las redes que hacen posible internet y de qué significaría garantizar el acceso. La conversación avanza hacia una hipótesis: que la tecnología llegara a conectarnos de una manera mucho más profunda que un móvil o un teclado.
Orslok imagina cómo podría cambiar la humanidad en ese escenario. Yo enlazo la cuestión con conversaciones anteriores del canal y con la idea de la noosfera de Teilhard de Chardin. Son posibilidades que exploramos juntos, no una predicción demostrada sobre el futuro.
Las ganas de crear y un recuerdo de la oración

Le pregunto qué lo motivó a empezar en YouTube. Orslok describe un recorrido reconocible: ver a personas cuyo trabajo disfruta, imaginarse haciéndolo y llegar al momento de intentarlo él mismo.
La siguiente pregunta nos lleva a si ha rezado alguna vez. Recuerda su paso por un colegio religioso y una petición muy concreta de cuando era niño. El cambio de tema mantiene el tono de la charla: podemos hablar de creencias sin pedirle que adopte las mías.



