Análisis musical

«Es épico» – Canserbero

Análisis del significado, por smdani

Daniel Pajuelo con sudadera negra y micrófono, mirando a cámara, con el diablo rojo del videoclip animado de «Es épico» en un recuadro. Análisis de «Es épico» de Canserbero.

Es épico · Canserbero

  • Canción del disco Muerte (2012)
  • Vídeo de smdani publicado el
  • Duración: 20:41

«Es épico» cuenta, en primera persona, la historia de un hombre que mata al asesino de su hermano, muere en la calle y baja a un infierno que recuerda al de Dante, hasta que reta al diablo a un duelo de rap y lo vence. Quien habla es un personaje: Canserbero (Tirone José González Orama, 1988-2015) escribe la historia, pero no es su biografía. En el vídeo la leo desde mi fe cristiana, con las aportaciones de más de cien suscriptores que me ayudaron a prepararlo: la venganza, el juicio, las apariencias y una pregunta final sobre la duda y Dios.

🎤CANSERBERO - ES ÉPICO 🧐ANÁLISIS de SMDANI

Ver en YouTube

La venganza y «una bicha prestada»

Daniel Pajuelo en su estudio junto a un recuadro del vídeo animado de «Es épico»: un hombre con la cara marcada mira al frente en blanco y negro.
Ver este momento · 4:09

La canción arranca con el planteamiento: el protagonista quiere vengar la muerte de su hermano, asesinado por un tal Carlos. Sabe que puede costarle la vida y lo asume con la ley del talión, «diente por diente, ojo por ojo».

Cuando dice «una bicha prestada porque no soy hampa» explico en el vídeo que, en Venezuela, una bicha es un arma, la pistola. No es un delincuente: pide el arma prestada y, aunque nunca había probado la droga, la toma como apoyo para poder cometer el crimen. Esa es la distancia entre el personaje y el mundo del hampa que la letra marca desde el principio.

Tras el tiroteo, el protagonista cae herido en la acera y oye que han matado a Carlos: sonríe aliviado porque ha consumado su venganza. Muchos oyentes han leído este pasaje como una profecía de la muerte real de Canserbero, ocurrida en 2015. En el vídeo recojo esa lectura con cautela: la canción es de 2012 y el Carlos del tema es un personaje de la historia.

Morir, el túnel y el barquero

Daniel Pajuelo junto a un recuadro del vídeo animado: un hombre de espaldas frente a un perro monstruoso entre llamas.
Ver este momento · 6:46

Empieza el viaje al más allá. Me parece muy interesante que la letra muestre primero una especie de ascenso: un perfume, una luz al final de un túnel. Pero algo tira del protagonista hacia atrás y lo empuja a los infiernos. Es una narración del más allá al estilo más clásico: un lugar para los justos y otro para los pecadores.

Canserbero se interesó por la mitología griega, y en este tramo se nota: el barco viejo con un viejo es Caronte, el barquero del inframundo, y el guardián que recibe al protagonista es el perro Cerbero. Ahí está el juego lírico que da nombre al rapero: «Él me llevó donde Cerbero / que dijo no morderme porque le gusta mi nombre de rapero». Irónica es la vida, dice la letra, pero también irónica es la muerte.

Para escuchar la canción en el vídeo usé, con permiso de su autor, un cómic animado que ilustra la letra. Aporta detalles que la letra no dice: muestra los tatuajes de Canserbero, entre ellos «All you need is love», que volverá a aparecer en el duelo final, y uno muy bello de un niño pequeño protegido entre las manos de alguien mayor.

Gente buena en el infierno

Daniel Pajuelo junto a un recuadro del vídeo animado: siluetas de personas sumergidas en un lago de fuego.
Ver este momento · 7:41

El protagonista despierta en un estrado, con un jurado de malvados, y lo trasladan a uno de los círculos: la referencia a la Divina Comedia es directa. Allí reconoce rostros conocidos, personas «que lucían buenas en el mundo»: el Che Guevara, Juan Pablo II, el Dalai Lama, Gandhi, Bolívar, Buda, junto a dictadores y conquistadores.

Personalmente me resultó muy chocante encontrarme en este infierno a san Juan Pablo II. Pero creo que Canserbero nos está enviando un mensaje: nosotros juzgamos por apariencias y decidimos quién es bueno o malo por lo que vemos por fuera; la bondad o la maldad están en el corazón, y eso solo lo ve Dios. Es una reflexión que a mí me motiva a vivir con una gran libertad: al final de mi vida me juzgará quien me conoce íntimamente, no quien solo observa mis hechos.

En medio de ese desconcierto, el protagonista pregunta por Cristo, que en el cristianismo es el salvador, y los condenados se burlan: «noté que se burlaban porque nadie lo había visto». Otros le dicen que fue un truco de su Iglesia para gobernar el mundo. Es una crítica directa a la institución, que presenta a Jesús como una invención para controlar y amasar dinero. La canción la formula, y yo la recojo tal cual en el vídeo.

Florentino y el duelo con el diablo

Daniel Pajuelo junto a un recuadro del vídeo animado: primer plano de un diablo rojo con cuernos.
Ver este momento · 11:57

El protagonista no se resigna y busca la manera de escapar. Recuerda una leyenda de su tierra: la de Florentino y el Diablo, el poema de Alberto Arvelo Torrealba publicado en 1940, en el que un coplero del llano venezolano vence a Satanás en un duelo de versos. Yo no conocía la leyenda, y en el vídeo leo cómo la resume la Wikipedia. Hay una diferencia importante: a Florentino lo reta el diablo; aquí es el protagonista quien va a buscar a Satanás para desafiarlo a una batalla de rap.

El diablo acepta con una apuesta: si pierde, se queda en el infierno y se lleva también a su padre. A partir de ahí la canción alterna las voces de los dos. Me parece un recurso brutal, y en el vídeo voy contando los puntos. Primer intercambio: el diablo se burla de que lo reten en castellano y con «un ritmo tan pobre»; el protagonista defiende a Venezuela y le devuelve la maldición: «tú no puedes maldecirme porque ya yo estoy maldito». Segundo: el diablo presume de saberlo todo, incluidos sus miedos; la respuesta es que, cuando un hombre muere, ha perdido ya el miedo básico que alimenta todos los demás, el miedo a la muerte.

Tercero: Satanás intenta hacerle caer en su propia contradicción. Habla de machacarlo con odio mientras lleva tatuado «All you need is love». El protagonista responde que el diablo no entiende a los humanos: sueña con el amor porque en el fondo nos amamos, y el rap le sirve para desahogarse. Y cita a Cristo echando a los mercaderes del templo, la segunda vez que Jesús aparece en el tema. Después remata: su voz es el don que Dios le dio, y eso es una daga en el corazón de Satanás. El diablo pierde los nervios: ¿cómo puedes hablar de Dios si eres ateo? Lo que viste en el túnel, le dice, no fue más que un sueño.

Dudar no es lo mismo que no creer

Daniel Pajuelo mirando a cámara junto a un recuadro del vídeo animado: un diablo rojo de pie en un paisaje anaranjado.
Ver este momento · 15:40

La respuesta final tiene dos partes. En la primera, el protagonista distingue dudar de no creer: duda de Dios porque no lo ha visto. Me parece muy interesante. Todos podemos dudar, porque no tenemos pruebas empíricas e irrefutables de la existencia de Dios; pero eso no impide creer en él.

Esa tensión es la de muchas personas hoy. La mente racional pide pruebas que no encuentra, mientras el corazón anhela que exista un ser superior y bueno a quien confiar la vida y en quien encontrar sentido a lo que vivimos. La canción pone esa tensión en boca de alguien que acaba de ganarle al diablo citando a Dios.

«Reyes habrán muchos pero siempre tienes que ir a ti»

Daniel Pajuelo sonriendo junto a un recuadro del vídeo animado con el diablo rojo en un paisaje anaranjado.
Ver este momento · 16:35

La segunda parte de la respuesta es el verso que da la victoria: lo que el protagonista dice haber aprendido del propio diablo, que «reyes habrán muchos pero siempre tienes que ir a ti». Confieso en el vídeo que no acabo de entenderlo, y por eso volví a preguntar a la comunidad del canal. Estas son las lecturas que más me ayudaron:

  • Al bajar al infierno, el protagonista descubre que el poder terrenal, los reyes, no importa: ante la muerte, poderoso y humilde son iguales.
  • El diablo tenía un rey, Dios, y aun así siguió su propio camino y se hizo rey. Lo que se aprende de él es no depender de ningún rey, sino de uno mismo.
  • Tras desconfiar de Dios y de la Iglesia, y tras vencer al diablo, el mensaje sería: no dejes que reyes ni dioses sean tus amos; confía en ti, porque somos libres. Esta me parece la más congruente con lo que Canserbero predica en otros temas.

Seguramente no hay una respuesta única. Ojalá estuviera Canserbero entre nosotros para preguntárselo; mientras tanto, lo que podemos hacer es estudiar su obra y leer la frase en ese contexto. Al final de la canción suena el respirador de un hospital: el protagonista ha vencido al diablo y vuelve a la vida.

¿Creemos los cristianos en el infierno?

Daniel Pajuelo hablando a cámara junto a un recuadro negro con el logotipo triangular de Canserbero.
Ver este momento · 19:50

Antes de terminar respondo en el vídeo a una pregunta que sale siempre: ¿creen los cristianos en un infierno real? Y si existe, ¿cómo es compatible con un Dios bueno? Sí, creemos en su existencia real, pero más que un lugar es un estado del alma: el de la persona que, usando su libertad y sin coacción alguna, rechaza totalmente a su creador y a su amor.

Creemos que la libertad es un don de Dios que nos permite amar, y una relación de amor no puede ser de esclavitud. Pero la libertad tiene dos caras: permite dar la espalda al plan del creador y oponerse a él tan firmemente que uno decida desligarse para siempre. En ese momento es la libertad humana la que crea el infierno. Por eso el fuego eterno, el azufre o el demonio con cuernos y cola son imágenes simbólicas del sufrimiento que supone vivir de espaldas al amor creador de Dios. La canción las usa con maestría; yo las leo así.

¿Canserbero era cristiano, ateo o agnóstico?

Es una de las preguntas que más se hacen sobre él, y merece una respuesta con fuentes, no con suposiciones. La más directa la dio el propio Canserbero en una entrevista grabada en Ciudad de México en abril de 2011: creció en una familia católica y recibió el bautismo, la primera comunión y la confirmación. De adulto dejó de creer. No lo atribuía a ninguna desgracia de su vida, sino a su educación y a lo que había leído e investigado, que le llevaron a pensar que Dios no existe. Aun así, matizó que no se consideraba ateo, sino agnóstico: no podía afirmar que Dios no existiera, pero tampoco creer en él.

En esa misma entrevista fue duro con la religión como institución: opinaba que ha hecho más mal que bien a la humanidad, aunque reconocía que era una opinión discutible. Y dijo dos cosas que suelen olvidarse: que la fe le parecía un don que unos reciben y otros no, porque a algunas personas las hace mejores, y que el amor es lo que tienen en común todas las religiones. Terminó dirigiéndose a Dios: si estaba equivocado, esperaba su perdón por haber sido escéptico. Unos meses después, en un cuestionario breve publicado a comienzos de 2012, contestó a «¿Crees en Dios?» con una paradoja: «Gracias a dios soy ateo».

Sus canciones van en la misma dirección, siempre que no confundamos al personaje con el autor. En Perdiendo la fe (Vida, 2010) la injusticia le hace dudar de un Dios que parece ausente, pero no deja de hablarle. En ¿Aceptas? y en «Hace falta soñar», del mismo disco, la crítica apunta a la religión que adormece y a la riqueza de la Iglesia. En Jeremías 17:5 (Muerte, 2012) el título bíblico sirve a una historia de traición y el perdón de Cristo queda en condicional. Y en «Es épico» es el diablo quien niega a Dios y le acusa de ateo; el protagonista le responde que dudar no es lo mismo que no creer. Ya en sus primeras grabaciones había escrito que creer en Dios es un don, mientras no sirva de excusa para no entender la ciencia.

¿Y la idea de que era satánico? No he encontrado ninguna fuente que la sostenga, ni siquiera débil. En sus letras el diablo es un personaje al que vence, como en esta canción, al que amenaza, como en C’est la mort, o con el que niega haber hecho ningún pacto. Tampoco hay fuentes fiables de que se convirtiera al cristianismo antes de morir: las versiones que circulan en redes no citan ningún origen.

Leído desde mi fe, me quedo con la frase que comento en el vídeo: dudar y no creer son algo muy distinto. Todos podemos dudar, porque no tenemos pruebas irrefutables de la existencia de Dios, y eso no impide creer. Lo que no puedo hacer es decidir por él cuál era su fe: ni convertirlo en creyente por sus preguntas a Dios ni en ateo por su crítica a la Iglesia.

Con las fuentes en la mano, la respuesta es esta: Canserbero fue cristiano de origen, bautizado en la Iglesia católica; de adulto no se consideraba creyente y se definió agnóstico antes que ateo; y no hay nada que permita llamarlo satánico. Lo que no se puede saber es si su postura cambió en sus últimos años: las declaraciones que conocemos son de 2011 y 2012, y una letra no es una confesión.

Preguntas sobre Canserbero y «Es épico»

¿Quién fue Canserbero?

Tirone José González Orama, conocido como Canserbero, fue un rapero y compositor venezolano. Nació en Caracas el 11 de marzo de 1988 y murió en Maracay el 20 de enero de 2015. Publicó dos discos de estudio en solitario, Vida (2010) y Muerte (2012), y está considerado uno de los exponentes más influyentes del rap independiente en América Latina. Su nombre artístico juega con Cerbero, el perro que guarda la entrada del Hades en la mitología griega, y la propia canción lo aprovecha.

¿Qué significa «reyes habrán muchos pero siempre tienes que ir a ti»?

Es el verso final del duelo, el que da la victoria al protagonista sobre el diablo. Canserbero no dejó una explicación, así que las lecturas son interpretaciones. Las más repetidas entre quienes comentan la canción: que ante la muerte el poder de los reyes no vale nada; que no hay que depender de ningún rey sino de uno mismo; y que, tras desconfiar de Dios y vencer al diablo, el mensaje es confiar en la propia libertad. En Venezuela, además, «ir a ti» se usa a diario como «confía en ti, pa’lante». Mi recorrido por esas lecturas está en el apartado del análisis.

¿Qué es una bicha, término que aparece en la canción?

En Venezuela, una bicha es un arma de fuego. «Una bicha prestada porque no soy hampa» significa que el protagonista pide prestada una pistola porque no pertenece al mundo del delito.

¿Qué dice el tatuaje de Canserbero y qué papel tiene en la canción?

«All we need is love» (todo lo que necesitamos es amor), la frase de los Beatles. En el duelo, el diablo se lo echa en cara: ¿cómo habla de machacarlo con odio alguien que lleva eso tatuado? El protagonista responde que sueña con el amor porque en el fondo nos amamos, y que el rap es su manera de desahogarse.

¿De qué religión era Canserbero?

De adulto no profesaba ninguna. Fue bautizado en la Iglesia católica y educado en esa fe, como contó él mismo en una entrevista de 2011, pero dejó de creer y se definió agnóstico. Lo explico con las fuentes en el apartado ¿Canserbero era cristiano, ateo o agnóstico?.

¿Canserbero era ateo?

Él prefería llamarse agnóstico: en 2011 dijo que no se consideraba ateo porque no podía afirmar que Dios no existiera, aunque tampoco creía en él. En un cuestionario de 2012 respondió con una paradoja: «Gracias a dios soy ateo». Las fuentes están en el apartado sobre su fe.

¿Canserbero era satánico?

No hay ninguna fuente que lo sostenga. En sus canciones el diablo es un personaje al que vence o rechaza: en «Es épico» le gana un duelo de rap citando a Dios.

¿Qué fue lo que le pasó a Canserbero?

Murió en Maracay el 20 de enero de 2015, a los 26 años, junto a su amigo el músico Carlos Molnar. La investigación de 2015 cerró el caso como un homicidio seguido de suicidio. En noviembre de 2023 la Fiscalía de Venezuela reabrió el caso y en diciembre descartó el suicidio: Natalia Améstica, exmánager del rapero y pareja de Molnar, admitió haber drogado y apuñalado a los dos con ayuda de su hermano Guillermo, por un motivo económico relacionado con una gira, según la Fiscalía. El 1 de febrero de 2024 un tribunal de Caracas condenó a los dos hermanos a 25 años de prisión (EFE, vía CNN Chile; cronología en El Espectador). En diciembre de 2024 fueron condenadas otras cinco personas como cómplices, con penas de 15 a 20 años (Infobae). La familia de los condenados sostiene que las confesiones fueron forzadas y ha pedido revisar el proceso (La Tercera).